CARTA DEL DR. JOSÉ SÁNCHEZ VILLASEÑOR
Fundador de la Carrera de Comunicación
Esta carrera es nueva en su forma y planeación. Busca ante todo formar un auténtico intelectual, un hombre apto para pensar por sí mismo, pua comprender a los demás hombres en la circunstancia histórica en que vive, abierto plenamente a los problemas que la actual crisis plantea. Para ello requiere una profunda base cultural filosófica. Pero ese intelectual no puede ser un sabio de gabinete, al margen de la vida, espectador impasible en torre de marfil, desvinculado de la comunidad. Su saber hondo, claro y viviente en torno al hombre y su tarea en nuestro tiempo, constituye un mensaje luminoso.
Hay que dotar por ello al nuevo intelectual de los medios de contacto, del puente que lo saque de su aislamiento, de los instrumentos y técnicas para llegar al hombre de hoy, al hombre anónimo, al hombre angustiado, extrovertido y disperso, en las mil solicitudes del dramático y complejo vivir cotidiano.
Su misión es comunicar el rico saber acumulado un su mensaje mediante técnicas de difusión, relaciones públicas, publicidad, radio, televisión, cine y periodismo.
Controlar esos tremebundos poderes que moldean, como dócil arcilla al hombre contemporáneo. Poner al servicio de los altos valores humanos esas fuerzas elementales. Someter la técnica al espíritu.
Desde esta perspectiva aparece diáfana la finalidad de la nueva carrera. Está basada en el hombre. Pero en el hombre integral, que es materia y mente, carne y espíritu.
El ser humano no vive aislado, es un ente social. Nace y se desarrolla en una comunidad, lo que implica comunicación, apertura; mediante el lenguaje simbólico y signo, comunica sus ideas. Respondiendo a esta radical dualidad del compuesto humano, la nueva carrera intenta, ante todo, cultivar y desarrollar la mente pensante.
Las disciplinas sociológicas, económicas y humanistas amplían y aclaran su horizonte histórico, de aquí y ahora.
La posesión de una cosmovisión constituye un mensaje luminoso. Una orientación en el complejo mundo de nuestra sociedad en crisis.
Para hacer llegar el mensaje a los demás hacen falta instrumentos, canales de difusión. El extraordinario desarrollo de las técnicas de publicidad y difusión ofrece el instrumento técnico requerido. El hombre no puede comunicar inmediatamente al hombre ideas que irradian en la cumbre de su espíritu. Necesita de la palabra, del signo sensible, del simbólico cargado de subconscientes motivaciones de imágenes dinámicas. El mensaje, fruto de la especulación filosófica y socio-económica, necesita encanarse, si ha de llegar al hombre. De allí la conjugación del saber humano y técnicas de difusión. La armónica y jerarquizada cosmovisión a que debe aspirar el nuevo profesionista.
Un hombre capaz de pensar por sí mismo, enraizado en su época, que gracias al dominio de técnicas de difusión pone su saber y su mensaje al servicio de los más altos valores de la comunidad humana, tal aspira a formarlo esta novísima carrera.
Para ello se dota a este nuevo profesionista, de conocimientos humanísticos, armónicamente estructurados y graduados, que representan una tercera parte de su programa. Estos programas buscan que vivan, a la luz brillante de los grandes pensadores de la humanidad, los problemas del angustiado hombre actual.
Pero requiere, además de técnicas, apropiadas de difusión, relaciones públicas, publicidad, radio, televisión, cine y periodismo, que habrán de ser otros conductores para hacer llegar su mensaje a la misma entraña social. Una tercera parte de materias imparten estos conocimientos técnicos.
Requiere, finalmente, encuadrar y articular su misión peculiar con los campos conexos del saber humano que habrá de tocar, tangencialmente, en sus actividades; derecho, economía, administración, etc. El resto de las materias le proporciona, en conjunto, este punto de enlace.
Una profesión que brinda éxito al estudiante que está bien adaptado a ella, por la demanda de este tipo de profesional, por la importancia de la misión que desempeñará y, sobre todo, por el inmenso bienestar social que producirá como fuente de dispersión adecuada de una alta cultura, tales son los signos con los que surge la carrera de Licenciado en Ciencias y Técnicas de la Información.
Soy de la generación 65-69. Es la primera vez que tengo la oportunidad de leer, completa, la carta del Padre Villaseñor . Y después de tantos años, resulta vigente, emocionante y vuelve a prender el compromiso que todos los egresados de CTI hicimos al iniciar la carrera y continuamos haciéndolo al ejercerla.
Gracias por enviarla.
Saludos a todos los condiscípulos,
Irene Medina